jueves, 25 de mayo de 2017

Etapas del parto

Se desconocen cuáles son las causas que precipitan el parto, pero se cree que determinadas sustancias producidas por la placenta, la madre o el feto, de factores mecánicos como el tamaño del bebé y su efecto sobre el músculo uterino contribuyen al parto. Por lo tanto los efectos coordinados de todos estos factores son probablemente la causa de la aparición del trabajo del parto.
El canal de alumbramiento. Aproximadamente entre el 95 y 96 % de los partos ocurren en presentación cefálica y de ellos la más frecuente es la presentación de vértice.
Se habla de inicio del parto cuando se conjugan varias situaciones como son las contracciones uterinas, el borramiento (o acortamiento de la longitud del cérvix) y la dilatación del cuello uterino. La fase activa del parto suele iniciarse a partir de los 4 cm de dilatación del cuello uterino.

Prodrómico o preparto

Es un periodo excluido del trabajo del parto el cual no tiene un inicio definido, comienza con la aparición progresiva de un conjunto de síntomas y signos que le servirán a la madre para darse cuenta que se aproxima el momento del parto, aunque no siempre en forma inmediata. Este periodo puede durar hasta dos semanas y finaliza con la dilatación del útero. No todas las embarazadas perciben que están pasando por la etapa del preparto, por tanto, comienzan directamente con las contracciones rítmicas características del trabajo de parto. Durante este periodo se produce un incremento progresivo de la frecuencia e intensidad de las contracciones, se expulsa a veces el tapón mucoso y se incrementan las molestias a nivel de la pelvis.

Dilatación

El primer período de parto tiene como finalidad dilatar el cuello uterino.9 Se produce cuando las contracciones uterinas empiezan a aparecer con mayor frecuencia, aproximadamente cada 3-15 minutos, con una duración de 30 segundos o más cada una y de una intensidad creciente.8 Las contracciones son cada vez más frecuentes y más intensas, hasta una cada dos minutos y producen el borramiento o adelgazamiento y la dilatación del cuello del útero, lo que permite denominar a este período como período de dilatación. La duración de este periodo es variable según si la mujer ha tenido trabajos de parto anteriores (en el caso de las primerizas hasta 18 horas) y se divide en: fase latente, fase activa y fase de desaceleración. La etapa termina con la dilatación completa (10 centímetros) y borramiento del cuello uterino. Usualmente entre la dilatación completa y la fase de nacimiento se da un corto periodo de latencia en el que las contracciones desaparecen por completo.

Nacimiento o expulsión

También llamada período expulsivo o período de pujar y termina con el nacimiento del bebé. Es el paso del recién nacido a través del canal del parto, desde el útero hasta el exterior, gracias a las contracciones involuntarias uterinas y a poderosas contracciones abdominales o pujos maternos. En el período expulsivo o segundo período distinguimos dos fases: la fase temprana no expulsiva, en la que la dilatación es completa, y no existe deseo de pujar ya que la presentación fetal no ha descendido y la fase avanzada expulsiva, en la que al llegar la parte fetal al suelo de la pelvis, se produce deseo de pujo materno. Es deseable no forzar los pujos hasta que la madre sienta esta sensación, para no interferir con el normal desarrollo del parto.

Alumbramiento

Comienza en la expulsión de la placenta, el cordón umbilical y las membranas; esto lleva entre 5 a 30 minutos.8 El descenso del cordón umbilical por la vulva después del parto es una indicación del desprendimiento final de la placenta, cuanto más sale el cordón, más avanza la placenta hacia fuera de la cavidad uterina. Ese movimiento natural del cordón umbilical proporcional al descenso de la placenta se conoce con el nombre de signo de Ahlfe
El desprendimiento de la placenta ocurre en dos posibles mecanismos. El primero el desprendimiento ocurre en el centro de la unión útero-placentaria, mecanismo conocido comomecanismo de Baudelocque-Schultze y por lo general son cerca del 95 % de los casos. Menos frecuente es cuando la placenta se desgarra inicialmente de los lados de la unión útero-placentaria, conocido como el mecanismo de Baudelocque-Duncan. Las contracciones uterinas continúan durante el descenso de la placenta, las cuales ayudan a comprimir losvasos terminales del miometrio que pierden su utilidad después del parto, proceso que se conoce en obstetricia como las ligaduras vivas de Pinard.
Para muchos autores en el alumbramiento termina el período del parto, pero otros consideran un cuarto periodo que sería el de recuperación inmediata y que finaliza dos horas después del alumbramiento. En este período denominado "puerperio inmediato", la madre y el niño deben estar juntos para favorecer el inicio de la lactancia, la seguridad del niño y su tranquilidad. En este sentido, se emplea el concepto "alojamiento conjunto" para designar la permanencia del bebé en el mismo cuarto que su progenitora, mientras se encuentran en el hospital o lugar del alumbramiento.13 Para favorecer ese "alojamiento conjunto" e instaurar una lactancia exitosa es de vital importancia el descanso y la tranquilidad de la madre y el recién nacido, por lo que se deberían reducir en número y duración las visitas por parte del entorno durante los primeros días.

¿Qué es la placenta previa?

 Cuando el óvulo es fecundado, recorre la trompa de Falopio y suele implantarse en el “techo” del útero. Allí la placenta dispone de espacio para crecer sin problemas. En cambio, a veces lo hace en la parte baja o lateral de la cavidad uterina, en zonas muy próximas al cuello del útero, llegando incluso a obstruirlo. Este fenómeno se conoce como placenta previa, la más común y fácilmente detectable de las patologías placentarias. La placenta previa se puede diagnosticar con una ecografía en cualquier momento de la gestación, aunque no tiene un valor definitivo hasta el tercer trimestre.

¿Tiene solución?

Se estima que alrededor del 10% de las embarazadas presenta placenta previa al inicio de la gestación y, sin embargo, al llegar al tercer trimestre este porcentaje se ve reducido al 1%. Este fenómeno tan común se llama migración placentaria y no significa que la placenta cambie de lugar, sino que, a lo largo del embarazo, el segmento inferior del útero crece hasta alcanzar los 20 cm. Este desarrollo logra alejar un poco las placentas bajas del orificio cervical. Por eso, si te la diagnostican al principio de tu embarazo, no saques conclusiones precipitadas. El médico seguirá su evolución y te dirá las precauciones que debas tomar en cada momento.

Tipos de placenta previa



Lateral o de inserción baja. Está colocada a menos de 10 cm del orificio cervical, es decir, en el segmento inferior del útero, pero sin llegar a tocar la entrada. El parto suele ser vaginal normal.
Marginal. Contacta con el orificio pero no llega a sobrepasarlo. Si la placenta se desplaza al dilatarse el cuello del útero, puedes tener parto vaginal.
Parcial. La placenta cubre parcialmente el orificio. Puede intentarse el parto vaginal, pero si se produce una hemorragia es necesaria una cesárea de urgencia.
Total u oclusiva. Como en el dibujo, la placenta cubre por completo el orificio. Suele programarse lacesárea. La colocación de la placenta impide la salida del bebé y cualquier maniobra podría ser peligrosa.Vigila las pérdidas
Sangrado espontáneo abundante o escaso, de color rojo vivo y sin dolor abdominal, que a veces cesa para reaparecer de nuevo. Es el principal síntoma que te pondrá sobre aviso de una placenta previa. Suele presentarse después de la semana 28-30. En otros casos, no aparece el sangrado en todo el embarazo, pero no es lo habitual. La placenta, al estar situada tan baja, corre el riesgo de desprenderse parcialmente por uno de sus bordes de la pared del útero, cuando el segmento inferior de este se estira y comienza a crecer más deprisa, es decir, a partir de la 26-28 semana. Por eso sangra.
No debes alarmarte porque es normal, aunque sí dirigirte de inmediato al hospital, donde te harán una ecografía y vigilarán el estado del bebé y el tuyo ante la pérdida de sangre. Lo más probable es que el especialista te recomiende realizar reposo hasta el momento del parto, evitar las relaciones sexuales y estar cerca de un centro hospitalario por si se presentase una nueva hemorragia.Si se desprende antes de tiempo
Algo más grave y excepcional es el desprendimiento prematuro de placenta. Este grave accidente consiste en la separación de la placenta de su zona de inserción antes del nacimiento del feto, de manera que se interrumpe su aporte de nutrientes y oxígeno y se condiciona su supervivencia. Este hecho produce una hemorragia, contracciones y dolor abdominal. Los síntomas comienzan de forma brusca y la sangre es oscura y con coágulos. Puede ocurrir por un traumatismo, estados de hipertensión, déficit de ácido fólico o por fumar.
Si observas estos síntomas, acude urgentemente al hospital más cercano. Allí valorarán el grado de desprendimiento. Si es parcial, es posible que con reposo el embarazo llegue a término sin problemas. Si es total, será necesario practicarte una cesárea.



jueves, 11 de mayo de 2017

EMBARAZO MOLAR

Un embarazo molar es una anomalía de la placenta, causada por un problema cuando el óvulo y el espermatozoide se unen en la fecundación. Los embarazos molares son raros, ocurriendo en 1 de cada 1.000 embarazos. Los embarazos molares también se les llama enfermedad trofoblástica gestacional (ETG), mola hidatiforme o simplemente se refiere.

¿QUE ES EMBARAZO MOLAR?

Un embarazo molar es el resultado de un error genético durante el proceso de fertilización que conduce al crecimiento de tejido anormal dentro del útero. Los embarazos molares rara vez implican un embrión en desarrollo, y el crecimiento de este material es rápida en comparación con el crecimiento normal de un feto. Tiene el aspecto de una colección grande y aleatoria de células en grupos como las uvas. Hay dos tipos de embarazos molares, el “completo”, y el “parcial”

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PARTO VERTICAL


EL PARTO VERTICAL

¿QUÉ ES?
La posición vertical es aquella en la cual el torso de la mujer y su canal pelviano oscilan dentro de un ángulo de 45 º y 90º con respecto al plano horizontal.
Las diferentes posiciones verticales (que involucran la gravedad) y sus ventajas son:

POSICIÓNVENTAJAS
De pieMayor eficacia de las contracciones uterinas. Mejor oxigenación fetal. Menor necesidad de analgesia y oxitocina. Menor tasa de episiotomías.
Decúbito lateralDisminuye las laceraciones del periné, por un mejor control de la cabeza fetal durante el nacimiento y la mayor relajación de la musculatura perineal.
SedestaciónMejora la eficacia y dirección de las contracciones uterinas. Alivia el dolor de la parte baja de la espalda.
CuadrupediaMenos trauma perineal ya que la gravedad aleja la presión del periné y al mismo tiempo favorece el descenso fetal. La elasticidad perineal es mayor en esta postura.
CuclillasDiámetros pélvicos aumentados. Necesaria menor estimulación por oxitocina y menos partos instrumentales. Disminuyen las laceraciones perineales (si hay un buen apoyo del suelo pélvico).

Etapas del parto Se desconocen cuáles son las causas que precipitan el parto, pero se cree que determinadas sustancias producidas por la ...